Un proceso que empezó con dos posiciones enfrentadas y terminó en un acuerdo que ambos padres sostienen hoy, sin desgastar a los chicos en el medio.
Los padres no lograban acordar cómo organizar el cuidado de sus dos hijos tras la separación. Cada conversación escalaba y el conflicto empezaba a impactar en los chicos.
Antes de judicializar, trabajamos sobre lo que cada parte realmente necesitaba. Ordené los puntos en conflicto, propuse un esquema concreto y sostuve la negociación hasta que ambos se sintieron escuchados.
La primera consulta es para conocernos y entender si puedo ayudarte. Sin compromiso.